Descubre Palma en familia

Descubre Palma en familia

¿Sabías que Palma fue fundada por los romanos, pero en aquel tiempo no era la capital de Mallorca? ¿Que los árabes la llamaban Madina Mayurqa y posteriormente pasó a ser Ciutat de Mallorca? Éstos y muchos otros detalles sobre el pasado de la ciudad puedes descubrirlos al recorrer sus calles estrechas y laberínticas y, entre otras muchas huellas del pasado, algunos elementos emblemáticos que podeis descubrir y disfrutar en familia.

Sin duda el edificio más emblemático es la Seu o catedral. Se cuenta que surgió de una promesa que Jaume I hizo durante la travesía a Mallorca: si sus naves conseguían superar la tormenta le construiría un templo a la Virgen Maria. Así fue, el último día de 1229, el rey catalán conquistó Mayurqa; sin embargo fue su hijo Jaume II quien realmente cumplió con la promesa.

Su estilo gótico se reconoce por los arcos apuntados y las vidrieras de colores pero sin duda los más pequeños de la casa lo asociarán con las gárgolas. El templo cuenta con nueve campanas, de las cuales Eloy es la más pesada, pues alcanza los cuatro mil kilos. Pocos saben que el rosetón sobre el altar mayor es el más grande del mundo.

Junto a la catedral se encuentra el palacio real de la Almudaina. Las grandes piedras de las torres nos revelan que hace más de dos mil años los romanos construyeron aquí una pequeña fortaleza para controlar la bahía..Sobre ella se edificó la al-mudaina (que en árabe significa fortaleza), donde residía el wali o governador. Más adelante, con la conquista catalana de la isla, el palacio se remodeló y amplió para poder acoger a sucesivos reyes, hasta nuestros días. El angel veleta que lo corona nos indica de dónde sopla el viento

Al descender hacia el Hort del Rei, jardines que antiguamente formaban parte del palacio, podreis ver un pequeño estanque con cisnes, en realidad un rincón lleno de historia: era un pequeño puerto privado en época musulmana, al que se accedía mediante el arco de la drassana, y que permitía al wali huir del palacio en caso de ataque.


A sólo unos pasos, cruzando la avenida Antoni Maura por donde anteriormente discurría el torrente de Sa Riera que dividía la ciudad en dos barrios llamados Canamunt y Canavall, se encuentra la Llotja. Aquí los mercaderes llevaban a cabo los acuerdos relacionados con el comercio marítimo. Fijaos en las columnas de su interior, que recuerdan palmeras, y en el ángel que corona la puerta principal.

Cort.

Seguramente habrás pasado muchas veces frente a este edificio pero… ¿te has parado a contemplarlo? ¿conoces su historia? ¿sabes quienes eran En Figuera y Francesc Dragó?… Hoy sí nos detendremos y descubriremos juntos detalles que te sorprenderán.

Nos encontramos en la plaza de Cort, llamada así porque la mayoría de cortes que gobernaban la isla se reunían en esta zona. Esta plaza es el km 0 de la isla puesto que desde aquí parten todas las carreteras. El edificio principal es el
Ayuntamiento, conocido como Cort o La Sala. Inicialmente el edificio alojaba el hospital de Sant Andreu, del que sólo se conserva una puerta interior.

Si te fijas su fachada está compuesta por tres plantas, como era habitual entonces en las casas señoriales mallorquinas. En el centro de la planta baja llama la atención un gran banco de piedra, llamado el banc del vagos o del “sinofós”.

Su nombre recuerda a los que pasaban el día sentados en él, poniendo excusas para no ir a trabajar. Las puertas tienen un escudo muy interesante, que representa el palacio de la Almudaina, las barras de la corona de Aragón y.. un murciélago.

¿Sabes por qué? Cuenta la leyenda que este animal evitó un ataque a las tropas de Jaume I durante la conquista de la isla. Si observas detenidamente el portal de la izquierda podrás localizar un caracol i una lagartija (dragó), que según se cuenta, son las firmas de los dos escultores de la fachada, conocidos como Francesc Dragó y Jaume Caragol.

En la parte alta del edificio puedes ver el reloj más emblemático de la ciudad, en Figuera cuyo nombre recuerda al fundidor de la primera campana del Ayuntamiento. Remata el edificio una cornisa espectacular de madera, cuyas vigas esculpidas representan atlantes y cariátides, personajes mitológicos masculinos y femeninos.

No puedes continuar tu recorrido por la ciudad sin entrar en el edificio y contemplar de cerca a Tòfol y Francinaina, los gigantes de la ciudad, y a la pareja de músicos – fabioler y xeremier-. Los gigantes son representaciones de personajes de la isla de gran tamaño, hechos de cartón o fibra y ataviados con las vestimentas tradicionales cuando salen a la calle la gente sabe que habrá fiesta y se concentran a su alrededor para verlos bailar.

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